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El manejo de la agricultura y de los recursos naturales incluye roles interactivos de diversos actores sociales. Dichos actores generalmente comprenden una diversidad de partes interesadas, como pequeños y grandes agricultores, empresarios de negocios, autoridades del gobierno local, grupos de usuarios de recursos básicos, organizaciones comunitarias y otros. Diferentes individuos y grupos de individuos brindan sus diferentes perspectivas, experiencia, conocimiento e intereses al manejo de los recursos y a cualquier iniciativa asociada de investigación y desarrollo. Tienen diferentes y a menudo cambiantes accesos y control, poder de decisión y conocimientos específicos acerca de los procesos de manejo de los recursos naturales. Estas partes interesadas no son grupos homogéneos o fijos, sino diferenciados por categorías sociales de género, clase, casta, etnia y edad.
Las relaciones de poder entre estos diferentes actores son influidas enormemente por el género, la clase, el grupo étnico y a menudo determinan quién puede tener acceso a un bosque y sus productos, quién administra los recursos hídricos en la comunidad, quién decide que los cultivos se planten y dónde, etc. Grupos como el de los pobres, social o políticamente excluidos, y las minorías étnicas a menudo son los más marginados y tienen limitado el acceso a la toma de decisiones sobre la administración y manejo de los ecosistemas y recursos. En muchos países, las mujeres están particularmente desfavorecidas, con derechos limitados de propiedad y acceso a los recursos. A menudo reciben poco o ningún beneficio. No obstante, algunas veces, los grupos marginados, incluidas las mujeres, tienen posibilidad de 'negociar' con aquellos que poseen acceso y poder en la toma de decisiones, su acceso a los recursos. Las cuestiones relativas al género son especialmente pertinentes. Configuran no solo las diferentes funciones y responsabilidades de las mujeres y los hombres, sino también las relaciones entre ellas y ellos, y cómo éstas afectan al acceso y control de los recursos naturales. Las actividades 'tradicionales' de investigación y desarrollo en el sector de los recursos naturales (como en otros sectores) han sido criticadas por no alcanzar o incluir a los pobres, las mujeres y otros grupos socialmente desfavorecidos. Estos grupos no han tomado parte ni se han beneficiado del proceso de investigación y desarrollo (I&D). Se está poniendo mayor énfasis, en particular entre los activistas de género, en cómo incluir en las actividades de investigación y desarrollo, las contribuciones de las mujeres a la planificación y toma de decisiones. Esto sigue siendo un reto.
La investigación y el desarrollo participativo (I&DP) deben procurar facilitar la comprensión de la manera en la que los roles y relaciones sociales y de género afectan a los process sociales, económicos y ecológicos. Algunas preguntas clave son:
En último término, se necesita una comprensión sólida de las diferencias sociales para responder a las preguntas quién participa y cómo y quién se beneficia y cómo, de las intervenciones, proyectos, programas o políticas de investigación y desarrollo. ¿Cómo la I&DP Puede Enfocar los Temas Sociales y de Género en el Manejo de los Recursos Naturales?Las actividades de investigación y desarrollo participativo deben facilitar entre los investigadores y los miembros de la comunidad, la comprensión y concientización de las relaciones sociales y de poder en la comunidad, y de las diferencias e inequidades con respecto al acceso, control y beneficios de los recursos naturales. En el enfoque participativo para la investigación y el desarrollo, a menudo se presenta la discusión acerca de trabajar con la 'comunidad'. Sin embargo, es igualmente importante recordar que la 'comunidad' (o comunidades) no es homogénea (y que 'comunidad' en sí misma no es siempre un concepto claro). Las comunidades están constituidas por conjuntos diversos de actores sociales, gobernados por relaciones sociales y de poder, y con procesos decisorios variados con respecto al manejo de ecosistemas y uso de recursos. Esto también es válido para el nivel 'familiar', que es una unidad constituida por individuos diversos.
Muchas investigaciones en manejo de recursos naturales en lo social y en particular en temas de género, ponen énfasis en la división del trabajo y en los roles y responsabilidades. Muchas herramientas de diagnóstico rural participativo (DRP), como los calendarios estacionales y los gráficos de actividad diaria, se usan para documentar y comprender las maneras en las cuales se administran los recursos. Sin embargo, muchos investigadores 'se detienen' allí. Es también importante tratar de comprender las relaciones de poder, las inequidades y procesos decisorios entre estos diferentes grupos como partes integrantes de la complejidad de los problemas del manejo de recursos y su gestión. ¿Quién toma las decisiones? ¿Cuándo y cómo? ¿Quién se beneficia, cuándo y cómo? La investigación y el desarrollo participativo, por definición del término 'participación', deberían crear un espacio para la participación de las diversas partes interesadas e involucradas en el uso y administración de los recursos naturales. Estos procesos pueden permitir la participación y el compromiso activo de los grupos más desfavorecidos que, por lo general, son dejados fuera de los procesos de toma de decisiones. El término 'participación' evoca un sentido de inclusión de cada uno de los diversos conjuntos de actores en la iniciativa de investigación. Sin embargo, éste no es siempre el caso y la investigación participativa no es de manera automática socialmente equitativa o sensible a la problemática de género. La participación con frecuencia está determinada por reglas, normas y percepciones de las comunidades y las sociedades, factores éstos que pueden perjudicar a las mujeres u otros grupos sociales (Agarwal, 2001). El potencial de estos grupos desfavorecidos para modificarlo dependerá del poder de negociación y de las relaciones políticas dentro del hogar, la comunidad y el estado. También dependen de la naturaleza participativa y facilitante del proyecto o la iniciativa, y del compromiso de los investigadores para considerar y direccionar estos temas.
Hay una colección creciente de literatura y casos que ilustran cómo los enfoques 'participativos' tienen en realidad una fuerte orientación hacia la exclusión en lugar de la inclusión (Agarwal, 2001; Cornwall, 2000) porque no han considerado adecuadamente, comprendido, o abordado las relaciones de poder y la diferenciación social dentro de las comunidades. Por ejemplo, podría ocurrir que sólo las élites o las autoridades locales en las comunidades participen en las iniciativas de investigación y desarrollo (lo que podría estar determinado en parte porque son más fáciles de alcanzar), mientras que los grupos más desfavorecidos o marginados podrían estar ausentes (porque son más difíciles de contactar e incluir). O, podría ocurrir que los miembros masculinos de la comunidad sea quienes se reúnan principalmente con los investigadores para discutir el proyecto y las actividades y pocas mujeres, o ninguna, sean incluidas.
Muchos proyectos han hecho intentos significativos para promover la participación de las mujeres en los proyectos de MRN mediante enfoques participativos. Algunos pueden ver incrementada la participación de las mujeres en la medida que aumenta el número de mujeres involucradas en un proyecto, o teniendo una pequeña actividad dirigida a las mujeres (el método de 'agregar y juntar mujeres'). Sin embargo, esto en realidad no puede interpretarse como una participación significativa. Se pueden hacer intentos de 'invitar' a las mujeres a las reuniones, grupos de discusiones y cosas por el estilo y esto considerarse inclusión. Pero tales eventos pueden tener lugar en lugares o tiempos que hacen difícil la participación de las mujeres, por ejemplo, si están criando niños, trabajando en los campos, o imposibilitadas de viajar largas distancias. O puede ocurrir que las mujeres sean invitadas a participar en las reuniones, pero permanezcan en silencio, o para las tareas de preparar té y alimentos. O podría ser que las mujeres hablen, pero sus contribuciones sean ignoradas por la élite masculina y no repercutan en las decisiones que se tomen. Debe prestarse atención al desarrollo de estrategias, dependiendo del contexto local, para integrar e incluir de una manera significativa a las mujeres y otros grupos marginados en los procesos participativos de investigación y desarrollo. Los procesos de investigación participativa no solo facilitan la participación de diferentes actores sociales, sino que también pueden apoyar un proceso para comprender cómo las diversas intervenciones y políticas pueden repercutir en diversos grupos sociales de modo diferente. Estos procesos, facilitados mediante el seguimiento y la evaluación participativa, pueden ayudar a generar conocimiento y discusión acerca de cómo el propio proceso de investigación puede repercutir en diferentes grupos de diferentes maneras. ¿Quién Participa? ¿Cómo? ¿Quién Toma Decisiones? ¿Quién se Deneficia?Preguntas tal vez sencillas, pero también muy desafiantes pues es difícil trasladarlas a la práctica participativa. Los investigadores trabajan en complejos contextos socioculturales, económicos y políticos, a menudo con relaciones sociales profundamente enraizadas. ¿Cómo se puede tratar de apoyar los procesos de investigación y desarrollo que aborden las inequidades? El punto más crítico tiene que ver con la concientización. ¡Este es realmente el primer paso! Si los investigadores, y las comunidades con las que están trabajando, se formulan estas preguntas (¿quién está participando? ¿quién 'gana'? ¿quién 'pierde'?), estarán mejor colocados para considerar los mecanismos y estrategias para su abordaje. Y, el enfoque participativo donde las estrategias de investigación y desarrollo están diseñadas junto con las comunidades, permite una comprensión más matizada de estos temas y una transparencia que puede facilitar el cambio.
Las estrategias participativas de investigación y desarrollo, por lo tanto, deben considerar los mecanismos para permitir la participación significativa de las diferentes partes interesadas involucradas en la investigación. Dada la diversidad social, cultural y política en la cual proyectos y programas están situados, las estrategias y los enfoques no serán un análisis del 'plan detallado', sino que deben ser contextualizados, desarrollados y adaptados por los profesionales de investigación y desarrollo—junto con los miembros de las comunidades en las que están trabajando. Las relaciones de poder no son fijas o estáticas, sino negociadas en el espacio y tiempo y dependen de diversos factores en el contexto local (Cornwall, 2000). El enfoque participativo, y en particular el énfasis en el análisis social y de género, puede ayudar a identificar esos espacios, y también a identificar las estrategias para apoyar la investigación y el desarrollo participativo para construir y fortalecer los 'espacios' existentes 'para lograr' que los grupos más marginados pueden tener acceso y beneficiarse de los recursos naturales. Las partes involucradas señaladas como beneficiarias primordiales de los proyectos de investigación de MRN deben ser los actores y los encargados de adoptar las decisiones acerca de cómo se llevan a cabo las iniciativas de investigación y desarrollo, y deben tener un lugar 'igualitario' en el proceso junto a los actores más poderosos de la comunidad. Mientras esa base equitativa sea quizá excesivamente ideal, la investigación participativa puede tratar de moverse para 'nivelar el campo de juego' –en términos del proceso de investigación y desarrollo en sí mismo y especialmente en el acceso y gestión de los recursos naturales. De esta forma, la investigación participativa puede permitirle a los grupos desfavorecidos desarrollar o fortalecer el espacio y la negociación para el acceso a estos recursos y en último término para mejores medios de vida. Tal enfoque puede ser 'transformativo' al abordar las inequidades sociales y de género y las relaciones de poder. Cornwall (2000) adapta la tipología de Sarah White (1996) de diferentes tipos de 'enfoques participativos' para tratar los diferentes 'significados' de la participación para las partes involucradas, ilustrando el potencial de un enfoque transformativo (Cuadro 1). Cuadro 1. Tipología de los Enfoques Participativos y Significados de la Participación para las Partes Involucradas
Mediante una significativa investigación y desarrollo participativo en la agricultura y manejo de los recursos naturales, las comunidades, el gobierno, los donantes y los diversos actores sociales pueden apoyar un proceso de enfoques transformativo donde esos grupos más marginados son empoderados, y capaces de negociar espacios para mejorar su bienestar y sus medios de vida, al mismo tiempo que aseguran el manejo sostenible de los recursos básicos de los cuales dependen. ReferenciasAgarwal, B. 2001. Participatory Exclusions, Community Forestry and Gender: An Analysis for South Asia and a Conceptual Framework. World Development, 29(10): 1623-48 Comisión Europea: Empleo y asuntos sociales. 1998. Cien palabras para la igualdad: Un glosario de términos para la igualdad entre mujeres y hombres. En: Adamo, A. y A. Horvorka Guías para Integrar el Análisis de Problemas de Género en la Investigación en Diversidad Biológica. Uso sostenible del programa de diversidad biológica, IDRC. Cornwall, A. 2000. Making a Difference? Gender and Participatory Development. IDS Documento de trabajo 378. Sussex: Instituto de Estudios de Desarrollo. Lambrou, Y. 2001. A Typology: Participatory Research and Gender Analysis in Natural Resource Management Research. Documento de trabajo PRGA (Participatory Research and Gender Analysis) Nº 15. Programa Amplio del Sistema CGIAR sobre Investigación Participativa y Análisis de Problemas de Género para el Desarrollo de Tecnologías e Innovación Institucional (Programa PRGA). Vernooy, R. y E. Fajber. 2005. Making Gender/Social Analysis Work for Natural Resource Management Research: An Umbrella Program for Building Capacity for Researchers. En Instituto Internacional de Reconstrucción Rural e Interacción: Comisión del Progreso de las Mujeres (eds) Prácticas Innovadoras de los Asuntos de Género en Asia, pp. 208-223 White, S. 1996. Depoliticising Development: The Uses and Abuses of Participation. Development in Practice, Vol 6, Nº 1: 6-15. Colaboración de:
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