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IntroducciónEl histórico desarrollo anárquico de las ciudades en México le ha causado un gran daño a la calidad de vida de sus habitantes y sus ecosistemas, al generar crecimiento desordenado de las ciudades y conflictos de uso de suelo y recursos, establecer, por lo regular, los asentamientos irregulares y luego los servicios públicos y vías de comunicación, y no analizar con seriedad la aptitud natural y territorial de suelo, tanto para el desarrollo de las actividades productivas como para el establecimiento de los asentamientos humanos, y menos contar con un registro histórico del estado de los ecosistemas antes de ser modificados. La planeación en México también ha enfrentado diversas problemáticas para ser instrumentada (Guerra y Graza, 2002):
La estructuración de este capítulo se conforma con una introducción y tres grandes apartados. En el primero, mostramos de manera general la situación actual y el reto de la descentralización en el estado de Campeche. En el segundo apartado abordamos las estrategias locales de planeación, tomando como estudio de caso el IMPLAN-Carmen, es decir, presentamos la iniciativa focal del Municipio del Carmen y los avances logrados del instrumento de planeación hasta el día de hoy; y mostramos el perfil sociodemográfico del municipio incluyendo su composición étnica. En el tercer apartado, ofrecemos las conclusiones del capítulo y señalamos las oportunidades que contempla este instrumento a nivel municipal con futuras repercusiones positivas para los niveles superiores de gobierno (estatal y federal). Situación actual y retos de la descentralización en CampecheA nivel nacional, un reto importante a resolver es lograr que las comunidades locales a nivel municipio adquieran un mayor compromiso de participación, y los cuerpos municipales de gestión ambiental se profesionalicen y articulen esta participación de la comunidad con el gobierno municipal. Actualmente, en el estado de Campeche se requieren nuevos esquemas e instrumentos de participación ciudadana que sean construidos, consensuados y validados por las propias comunidades, ya que los vigentes están desgastados y ya no cuentan con la confianza ciudadana. Los gobiernos estatal y municipal deben aprender a generar, cuidar y coadyuvar a una nueva cultura de participación y evaluación ciudadana. Por el lado de las comunidades o la sociedad civil, deben mejorar sus niveles de educación, información, participación propositiva; fortalecer los valores de ética, corresponsabilidad y consistencia de participación; y prepararse en procesos de autoevaluación y evaluación externa de la aplicación de estos instrumentos y del éxito de la descentralización. Todo ello, para poder incrementar su pertinencia e influencia de participación dentro de los instrumentos colectivos que ayuden a los procesos de descentralización de políticas públicas. En Campeche actualmente el grado de vinculación entre los diferentes niveles de toma de decisiones en el ámbito del manejo ambiental (uso, gestión y administración) está en el nivel medio a bajo. Todavía falta darle una mayor consistencia a los espacios que han incorporado la participación ciudadana, de suerte que las dependencias de nivel estatal y municipal deberán construir mejores puentes de confianza, comunicación mutua y mejor coordinación con las dependencias federales teniendo como componente articulador la participación ciudadana. Como ejemplo se tiene a la Secretaría Estatal de Ecología que ha encontrado un buen espacio de comunicación y trabajo con la dependencia federal de la SEMARNAT en el ámbito del Núcleo Estatal Campeche del Consejo Consultivo de Desarrollo Sustentable, que a su vez está siendo mejor aprovechado por la ciudadanía. Con respecto a la participación de las organizaciones no gubernamentales de carácter ambiental, desafortunadamente para Campeche, no han transitado por un proceso de crecimiento y maduración como se ha experimentado en otros estados como Yucatán o Quintana Roo. Son escasas las experiencias de éxito, por lo que en este momento su grado de influencia en un proceso de descentralización del manejo ambiental es poco significativo, aunque no está ausente. Las estrategias locales de planeación: el caso del IMPLAN CarmenComo resultado de cerca de cuarenta y siete años de iniciativas (internacionales, nacionales y locales), programas, procesos académicos de inducción y sensibilización hacia los tomadores de decisiones y de una mayor participación social mejor orientada e informada, en los tres niveles de gobierno en México se han generado condiciones de voluntad política, inversión financiera y un trabajo jurídico normativo, que han permitido que se incorporen políticas públicas de ordenamiento y planeación territorial en sus agendas ambientales, y que en sus organigramas de operación, en sus legislaciones y reglamentos se creen áreas, direcciones, esquemas y procesos de planeación, tales como los programas de ordenamientos ecológico-territoriales, tanto del país como regionales, estatales, municipales y comunitarios. La participación ciudadana en la gestión del gobierno local se ha convertido en una necesidad ineludible de nuestro tiempo, la cual debe ser comprendida como parte inherente del proceso de gobernar, es decir, obliga a incluirla como uno de sus componentes imprescindibles. Forma parte de los grandes retos de la modernización política de la institución municipal. También es un hecho que los actuales instrumentos de que disponen los ayuntamientos para vincularse con la sociedad son anacrónicos e insuficientes, lo cual está creando una tensión política entre las necesidades sociales de participación y la efectiva capacidad del gobierno municipal para convertirse en una institución incluyente. El impulso e incremento de la participación y corresponsabilidad ciudadana en la solicitud de rendición de cuentas y seguimiento de sus tres niveles de gobierno, se reconoce como una estrategia muy efectiva para disminuir las oportunidades de corrupción en la gestión pública. Esta participación cívica, conocida como contraloría social, es de gran valía en la generación de una cultura de transparencia, rendición de cuentas y mejoramiento continuo del ejercicio gubernamental. La crisis permanente de desarrollo urbano en los municipios de los estados mexicanos, motivó a los gobiernos locales de la administración federal 2000-2006 a promover la iniciativa e intervención de los institutos de investigación y planeación. Esta visión es nueva en México, pero en Europa existe desde los años setenta. En nuestro país, el primer municipio en el que se aplicó esta nueva visión fue el de Ciudad Juárez hace 6 años, le siguió el de León, Guanajuato, y posteriormente ha crecido la lista de municipios con instrumentos descentralizados de planeación; incluso se creó la Asociación Mexicana de Institutos Municipales de Planeación (AMIMP) como instancia de coordinación y cooperación para el desarrollo sustentable de los municipios en México, con reuniones anuales de intercambio de experiencias, opciones de financiamiento y colaboración intermunicipal (Ruis Esparza, 2001). Los institutos municipales de planeación son organismos públicos descentralizados de la administración municipal, en los cuales se estructuran los esfuerzos que en materia de desarrollo realizan la administración pública, el sector social y privado, y la sociedad en general. Estos institutos por lo general son dirigidos por un consejo compuesto por ciudadanos y servidores públicos que auxilian a la autoridad municipal en la recomendación, definición y ejecución de los planes de desarrollo de sus comunidades (Ruis Esparza, 2001). Estos institutos, en el caso ideal, son operados por personal altamente calificado (o en proceso de calificación) en materia de planeación estratégica y participativa, el cual aporta los conocimientos técnicos necesarios para formular planes y proyectos de desarrollo coherentes para sus municipios, incorporando a la ciudadanía en la formulación de dichos trabajos. De igual manera, estos institutos proveen una visión integradora al proceso de planeación, ya que contemplan, desde la realidad del usuario, los aspectos económicos, sociales, ambientales y territoriales, entre otros, para dar coherencia y solución de fondo a los diversos problemas de la comunidad. Los objetivos de estas instituciones son garantizar continuidad y eficiencia de los procesos de planeación en el corto, mediano y largo plazo; ser un soporte técnico para el gobierno municipal; hacer más eficiente la coordinación gubernamental; y promover acciones comunitarias que contribuyan a acercar la viabilidad de un desarrollo ordenado y sostenible de los municipios con una verdadera participación ciudadana informada. Hay que señalar que esto no fue así en el inicio de los primeros institutos municipales de planeación: los ciudadanos participantes más bien se quedaban a la expectativa de las propuestas de las autoridades municipales, además de que no bajaban la información a sus conciudadanos o sectores a los que representaban (Ruis Esparza, 2001). La planificación aterrizada en cuanto a disponer de un área que tenga continuidad dentro del organigrama municipal no ha sido cosa fácil en el caso de los municipios, y en particular en los del estado de Campeche. Las principales limitantes, desde la visión de los autores, son: a) la corta temporalidad de un gobierno municipal, que en el caso de México es de tres años; b) la falta de cuadros humanos capacitados con los perfiles pertinentes; c) la escasa autonomía para tomar decisiones sin temer represalias de los grupos locales de poder que ven afectados sus intereses económicos unisectoriales, o de los partidos políticos; d) el marco legal que no otorga las suficientes atribuciones de competencias; e) la falta de financiamiento para estos ejercicios de planeación; f) la ausencia de canales propicios y de rápida respuesta para retroalimentarse con los sectores participativos de la sociedad; g) la reticencia política de algunos funcionarios locales a participar con la sociedad en talleres de consulta pública, particularmente si éstos se programan en tiempos electorales; h) la falta de mecanismos de evaluación objetiva de los gobiernos municipales por parte de la sociedad civil, entre otros (Muñoz, 2004). En el caso particular del estado de Campeche, como una señal de conjunción entre el cambio de políticas públicas de los tres niveles de gobierno, el cambio en el entendimiento de la verdadera función y pertinencia de los ayuntamientos, y el hecho de incorporarse a los avances del empoderamiento de la sociedad civil con respecto a la visión de su propio desarrollo, no sólo del actual sino del futuro, sobresale el caso del Municipio del Carmen, donde se fortalece la cultura ciudadana, y se apoya la gestión local y la formulación de políticas públicas viables relacionadas a la planeación institucionalizada y la participación civil (Gobierno Municipal del Carmen, 2004). Los problemas del desarrollo del Municipio del Carmen no pueden enfrentarse únicamente con la acción gubernamental. Temas tan importantes como la protección y promoción del medio ambiente, la generación y diversificación de empleos, la activación económica, el equilibrio regional, el combate a la pobreza, la contribución a la revolución educativa de todo el estado, y el desarrollo microregional, entre otros, requieren de la voluntad y el esfuerzo coordinado de toda la sociedad. Las disparidades entre las microregiones (Carmen, Península de Atasta, Isla Aguada, Sabancuy, Mamantel, entre las principales) del Municipio del Carmen, instan al Ayuntamiento a definir una propuesta de asignación de recursos a estas localidades para dar cumplimiento a los objetivos y estrategias del Instituto Municipal de Planeación, conjuntamente con el Programa Municipal y Estatal de Desarrollo. La cabecera municipal (Ciudad del Carmen), localizada en el extremo oeste de la isla del Carmen, tiene el mayor desarrollo, el mayor problema de asentamientos humanos, la mayor demanda de servicios públicos y la mayor problemática de seguridad, en donde la actividad petrolera y sus servicios asociados que ahí se localizan pesan significativamente en las políticas, programas y presupuesto a otorgar por parte del Ayuntamiento. Perfil sociodemográfico del Municipio del CarmenUna mirada general en relación al perfil social y demográfico del Municipio del Carmen permitirá comprender los retos de la descentralización y las políticas públicas, sobre todo en lo que corresponde a los problemas de gestión ambiental en un municipio y estado donde predomina la actividad del petróleo y la pesca. El Municipio del Carmen tiene una extensión territorial de 9,720.09 km2 que representa el 17.1% de la superficie total del estado. Ocupa el segundo lugar municipal en cuanto a población del estado de Campeche (Tabla 1). El municipio cuenta con aproximadamente 46 localidades, no obstante, para el análisis de este subsistema se consideraron 13 localidades que tienen una población mayor a 1,000 personas, de acuerdo al II Conteo de Población y Vivienda 2005 del INEGI. Desde la época prehispánica, la dinámica de los asentamientos humanos en la región se mantuvo en función de las condiciones económicas imperantes. Diversos estudios sostienen que los asentamientos al poniente de la Laguna de Términos, junto con los poblados de las tierras bajas de Tabasco, formaban parte de una de las zonas comerciales más activas de Mesoamérica; diezmadas ulteriormente por la conquista, no volvieron a poblarse en la misma magnitud durante la colonia, y sólo algunas actividades económicas como la ganadería y la extracción forestal motivaron el establecimiento de algunas rancherías y campamentos. Tabla 1. Densidad poblacional del Municipio del Carmen
Las condiciones económicas que mantuvieron a la región con bajos niveles de población fueron modificadas con el inicio de la pesca intensiva del camarón a finales de los años treinta, la cual influyó fuertemente en los índices económicos regionales. Tales actividades provocaron que Ciudad del Carmen se convirtiera en el segundo centro urbano más importante del estado. Posteriormente, a raíz del descubrimiento y explotación de los yacimientos de petróleo de Campeche, Ciudad del Carmen se convirtió en el centro administrativo de actividades de la empresa Petróleos Mexicanos en la región. La fuerte migración resultado de esta situación, provocó un crecimiento acelerado de la población y la superficie urbana: la tasa de expansión creció de 0.08% a 1.7% entre 1970 y 1990. Grupos ÉtnicosEn el municipio del Carmen se hablan más de 25 lenguas indígenas. Un total de 2,987 habitantes habla alguna lengua indígena, siendo el grupo étnico de mayor presencia el chol con 1,731 hablantes y, en segundo lugar, el pueblo maya. Debido al reordenamiento territorial municipal por la creación del nuevo municipio de Candelaria, que entró en vigor el 1° de julio de 1998, la población total quedó en 156,587 habitantes, de los cuales el 50.4% son hombres y el 49.6% mujeres, lo que significa una disminución de un 12.86%. La tasa bruta de natalidad para este municipio es de 34.6 nacimientos por cada mil habitantes, en tanto que la tasa bruta de mortalidad es de 3.7 defunciones por cada mil habitantes. En contraste, también es la microregión más vulnerable a los efectos del cambio climático global y a los eventos extremos como huracanes y tormentas tropicales (Fig. 1). Por el contrario, microregiones alejadas localizadas en la porción continental al sur del municipio y con baja densidad de personas (Mamantel, Aguacatal, entre otras) tienen insuficientes apoyos para su desarrollo sostenible. La planeación del desarrollo sostenible del Municipio del Carmen debe fundamentarse en una intensa y responsable participación ciudadana para transformar, efectivamente, la realidad económica y social del municipio, conforme a los valores, principios y aspiraciones de los ciudadanos carmelitas. La participación ciudadana en la planeación del desarrollo permite a los diferentes grupos sociales conocer y conciliar sus visiones de desarrollo, y establecer acuerdos en materia de objetivos, estrategias, proyectos y acciones prioritarias de forma armónica con el desarrollo estatal y nacional. Además, la participación ciudadana es fundamental en la vigilancia permanente del cumplimiento de los acuerdos ante un nuevo federalismo. El IMPLAN-Carmen: objetivos, metas y marco jurídicoEl IMPLAN-Carmen fue creado y conformado en septiembre de 2005 por el Ayuntamiento del Carmen en su ciclo 2003-2006. Tiene la misión de “encabezar el desarrollo integral del Carmen” en el largo plazo, generando sinergia en la organización social, en conjunto con el gobierno, a través de la promoción de una cultura de planeación estratégica que permita un futuro sostenible e incluyente para los habitantes del Municipio del Carmen (Gobierno Municipal del Carmen, 2007). Se considera la planeación estratégica del desarrollo social, urbano, rural y económico en interacción y coexistencia con el entorno natural donde se inserta el municipio, a fin de ordenar las acciones sobre el territorio y los recursos naturales, y de este modo, construir participativamente un modelo de desarrollo que permita adaptarse a los cambios, necesidades y crecimiento de la población carmelita.
Figura 1. Mapa de susceptibilidad y riesgos ante amenazas meteorológicas. El IMPLAN-Carmen tiene el objetivo de “constituir un organismo público descentralizado, que promueva y regule los procesos de planeación para el desarrollo integral y sustentable en el Municipio del Carmen”. Siendo el vínculo incluyente entre la sociedad y el gobierno municipal, se pretende que articule las demandas de la comunidad a través de los representantes de los diferentes sectores en los diversos espacios de planeación, que tenga continuidad en el mediano y largo plazo y no sea una instancia de programas de sólo un trienio (periodo que duran los gobiernos municipales en México). Su estructura orgánica está conformada por un Órgano de Gobierno, un Consejo Deliberativo de Planeación y un Cuerpo Técnico (Gobierno Municipal del Carmen, 2004). Si se reconoce que, al día de hoy, la sensibilización y la cultura ciudadana de sociedades saludables se basan en los principios de corresponsabilidad y autorregulación para promover y aumentar una regulación social amable y consciente, que redunde en una cultura de participación y de relaciones funcionales (no dependientes ni coercitivas) entre el gobierno local y la sociedad, es fundamental que el resto de la sociedad del Municipio del Carmen se vincule, fortalezca y canalice sus redes ciudadanas con el IMPLAN–Carmen. En relación con el marco jurídico y de acuerdo a su reglamento, el IMPLAN-Carmen tiene por objeto (Gobierno Municipal del Carmen, 2004):
Estas responsabilidades del IMPLAN-Carmen, plasmadas en su normatividad, establecen sus competencias para que sea el instrumento de enlace entre la Administración Municipal y la sociedad civil con respecto a la planeación del crecimiento del Municipio, así como la instancia de cruce transversal con las dependencias del los tres niveles de gobierno desde la acción local en el tema de planeación del desarrollo municipal. El IMPLAN-Carmen está basando su funcionamiento en dos programas principales: 1) el Programa Municipal de Ordenamiento Ecológico Territorial; y 2) el Programa Estratégico de largo plazo; en conjunción con los particulares: Programa Director Urbano, Código Urbano y Modelo de Uso del Territorio, Programa de Revitalización del Centro Histórico y Programa de Movilidad; y en articulación transversal con otros programas de desarrollo federales y estatales, así como sectoriales, entre los que destaca el Programa de Conservación y Manejo del Área de Protección de Flora y Fauna de “Laguna de Términos” y programas de PEMEX, entre otros. Finalmente se concluye que para dar operatividad al Plan Municipal de Desarrollo, pero con una visión que trascienda los trienios de gobierno, es necesario generar los programas, proyectos estratégicos, acciones, prioridades, metas y plazos de programación, indicadores de cumplimiento, estadísticas de la población beneficiada y estructura financiera. Para ello, también se requieren estrategias de coordinación transversal entre los organismos participantes y funciones respectivas bajo el trabajo articulado y de permanente comunicación entre el Ejecutivo Municipal con sus dependencias municipales ejecutoras y su brazo orientador y de recomendaciones ciudadanizadas, como lo pretende ser el IMPLAN-Carmen. Los retos principales para la viabilidad y permanencia del IMPLAN-Carmen son: Estrategias y acciones viables para su instrumentación rápida y seguimiento por parte de la sociedad civil organizada; lograr abrir canales de comunicación funcionales con las demás dependencias del gobierno municipal; profesionalizar rápidamente a sus cuadros operativos que contribuyan a instrumentar los programas; abrir canales de comunicación y difusión con la ciudadanía; generar y mantener la confianza de la ciudadanía; operar de forma transparente y con resultados que aporten a un verdadero desarrollo sostenible y equitativo del municipio, para asegurar su permanencia y continuidad post-trienio; diseñar instrumentos de evaluación y seguimiento para medir y dar a conocer el resultado de su trabajo; mejorar la participación ciudadana dentro del mismo IMPLAN; resistir las presiones sectoriales o políticas que no contemplen proyectos sostenibles, o que sólo contemplen altos beneficios de corto plazo para minorías a altos costos sociales y/o ambientales; trabajar con estrategias de descentralización sostenible y equitativa tanto en su desarrollo como en sus políticas públicas hacia las otras microregiones ante eventos, procesos y situaciones que modificarán la economía y crecimiento municipal (hasta la fecha centrado en la Isla del Carmen), tales como el agotamiento de la exploración-explotación del petróleo barato, el agotamiento/transición de la pesquería del camarón, los efectos de impacto asociados al cambio climático global en el mediano y largo plazos, entre otros. ConclusionesEn los últimos 12 años, en el estado de Campeche ha habido algunos resultados destacables en términos de descentralización y desconcentración de la gestión y administración ambiental. No obstante, el proceso no ha sido concluido del nivel federal al estatal, y mucho menos al nivel ideal de gestión que es el municipal o local, pero sí es preciso señalar que ya existe un primer ejercicio prometedor que es el IMPLAN-Carmen. Este proceso todavía no ha alcanzado plenamente a la gestión y administración ambiental municipal, pero ello no se debe únicamente a una responsabilidad municipal, sino también a cómo las comunidades se informan, se sensibilizan, abordan y hacen suya esta temática con participación corresponsable y permamente. Poseer un espacio descentralizado y que permita las consultas e informaciones más directas, es un requisito esencial para comenzar a construir una política municipal que atienda, coordinadamente con los otros dos niveles de gobierno, la sustentabilidad ambiental desde lo local. En tanto ese primer paso se ha dado, el desafío está entonces en discernir cómo mejorarlo y darle continuidad más allá de una administración municipal de tres años. En segundo lugar, los primeros programas municipales de ordenamientos ecológicos territoriales constituyen otro aspecto considerablemente positivo para ser articulados con estos sistemas municipales de planeación ciudadanizados. En tercer lugar, se han realizado algunas actividades puntuales emblemáticas de las potencialidades municipales. Entre ellas, destacan el PROMIA (Programa de Manejo Integral del Agua) para el Municipio de Campeche, la generación y fortalecimiento del Instituto Municipal de Planeación del Carmen, en el Ayuntamiento del Carmen, el apoyo municipal al programa de recolección diferencial y reciclaje en la región de Atasta dentro del mismo municipio del Carmen, y las acciones de gobierno estatal intentando ordenar y preservar su zona costera (Programa Estatal de Manejo Costero Integrado) y para lo cual busca articulación de voluntades y competencias con el gobierno federal. La propuesta de una estrategia de orientación-recomendación-planeación que apoye la gestión-administración ambiental a nivel municipal puede enfocarse en dos pasos. El primero, fortalecer y potenciar la gestión ambiental dentro de las posibilidades que brinda el marco legal actual. Y el segundo, comenzar a discutir la reforma de ese marco en el ámbito estatal y municipal, para precisar las competencias ambientales y establecer mecanismos de cooperación claros, funcionales y precisos con el gobierno federal. Encontramos un abanico de oportunidades para lograr una descentralización efectiva a nivel municipal, con claras repercusiones positivas para las instancias superiores. Entre las principales encontramos:
Para concluir, pensamos que la experiencia del IMPLAN-Carmen, pese a los obstáculos y las limitaciones que conlleva cualquier proceso que involucra lo socio ambiental, lo económico y lo político, tiene grandes potencialidades siempre y cuando se continúe trabajando en unión de esfuerzos con varios tipos de actores (comunidades locales, académicos, gobierno, organizaciones no gubernamentales y agencias internacionales). BibliografíaGuerra M., y E. Garza, 2002. Los institutos municipales: Contraloría Social en el Desarrollo Local. www.funcionpublica.gob.mx/publicaciones/paraleer/gl7/artoperacion.html Gobierno Municipal del Carmen, 2007. IMPLAN-Carmen. http://implancarmen.org/portal/index.php?option=com_frontpage&Itemid=1 Ruiz Esparza Saldaña, L. A., 2001. El IMIP y las instituciones de educación superior. TODOS@CICESE. No. 52. Muñoz, G. R. Innovación gubernamental. México, FCE, 2004. |
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